De donde son nuestros visitantes (Desde Marzo de 2011).

La Hora. "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy".

Buscar este blog

Vistas de página en total

Entradas populares

Nota.-

Los contenidos originales de este blog escritos por el editor del mismo tienen una propiedad que pertenece a su autor.No obstante se pueden publicar en otras webs y blogs y en otros medios de comunicación sin autorización previa, simplemente indicando el nombre del autor (Fran Álvarez) y su dirección de correo electrónico: franalvarez02@hotmail.com Igualmente ha de indicarse la dirección de este blog: http://fortalezamentalsiemprepositivo.blogspot.com/ Estos contenidos no pueden ser modificados y han de publicarse exactamente como están en el original. En los contenidos con licencia CREATIVE COMMONS, se cita su autor y la fuente de procedencia y pueden reproducirse con arreglo a las condiciones de dicha licencia que se pueden ver en el sitio de publicación original. En el resto de contenidos de otra procedencia se indica siempre el autor de los mismos. ¡FORTALEZA MENTAL, SIEMPRE POSITIVO! Todas las imágenes expuestas en este sitio han sido obtenidas en webs de libre acceso. En ningún caso nos consta que están protegidas por derechos de autor (propiedad intelectual), puesto que provienen de paginas gratuitas, en las que no se informaba de tal hecho, y se ofrecían de forma pública. En todo caso, si existe un titular de los derechos intelectuales sobre las mencionadas imágenes y/o alguno de los textos incluidos en esta web, sobre cuya existencia no hemos sido informados, y desea que sean retiradas, basta con que nos informe por medio del correo electrónico a la siguiente dirección: franalvarez02@hotmail.com

martes, 13 de diciembre de 2011

La realidad del tiempo presente.



Si hay algo verdaderamente demostrable en la vida del ser humano, es que, hay que vivir en el hoy, ya que es la única realidad que existe. El mañana, está aún por llegar, aunque si el presente que se vive, nos hace sentirnos excesivamente desgraciados, no es desde luego mal asunto, utilizar como terapia mental el deseo permanente de aguardar la llegada de un futuro agradable y bondadoso, para que disminuyan en lo posible nuestras preocupaciones actuales.
El pasado no existe, ha muerto y su cadáver está enterrado, sacarlo de la caja no es buena idea (a veces todavía huele demasiado mal), y mucho menos, cuando solo nos sirve para recordar las cosas negativas que han ocurrido a lo largo de nuestra existencia.
El presente, es el que cuenta, solo él, pero si hoy seguimos repitiendo de forma habitual lo que hicimos mal ayer, el tiempo actual se convierte en una permanente vuelta al pasado, en un continuo retorno a lo que ya sucedió, de tal forma que entramos en un circulo vicioso del que resulta muy complicado poder salir, aunque haya quienes pongan todo su empeño en lograrlo, pero muchas veces la huida resulta imposible. Nos hemos acostumbrado a mirar hacia atrás demasiadas veces y nos hemos quedado con el hábito, cuando en realidad hacia donde debemos de dirigir nuestra vista es siempre hacia adelante y sobre todo que nuestros ojos miren el ahora, no el antes, ni tampoco el después

Artículos Fran Álvarez: http://xurl.cl/1ryO



Luces y Sombras.





No es necesario extenderse demasiado, cuando hay algo que está absolutamente comprobado, y se sabe a ciencia cierta que es verdad. Para resumirlo, se podría de decir algo tan elemental, como que, las cosas buenas nos benefician y las malas nos perjudican. Unas y otras, no se puede controlar en su extensión, ya que las personas vivimos supeditadas a lo que nos depara el destino, lo que si es real, es que la actitud propia de cada individuo, lo predispone en un sentido o en otro.
En la existencia humana, hay muchos caminos por los cuales las personas pueden transitar, unos los hacen por decisión propia, que es lo ideal, y otros para su desgracia, no tienen la posibilidad de elegir (o no quieren hacerlo), y van por donde les mandan.
Sin embargo, al final todo se queda reducido a dos únicas direcciones, una que te lleva por el camino que conduce a la luz, y otra, que te arrastra hacia terrenos más sombríos, que irremediablemente conducen a la oscuridad.
Claro u Oscuro, esa es la elección, aunque no siempre el ser humano, tiene la capacidad y el acierto necesarios para tomar la decisión correcta, cuando tiene oportunidad real de hacerlo.
Luces: alegría, amabilidad, autoestima, adaptabilidad, autoconfianza, buen humor, creatividad, entusiasmo, ilusión, júbilo, motivación, optimismo, resiliencia, sentido del humor, superación …..
Sombras: ansiedad, aburrimiento, decepción, derrotismo, desmotivación, depresión, desconfianza, desilusión, estrés, frustración, hundimiento, ira, miedo, mal humor, odio, pesimismo, rabia, tristeza….
¿Y tú, qué camino eliges?



Twitter Fran Álvarez.






Pensando.






Pienso, que para estar preso, no hace falta vivir en una cárcel, y si no, que se lo pregunten a esa gran cantidad de individuos que permanecen encerrados tras los barrotes de su propia mente, desempeñando un doble y antagonista papel, ya que son a la vez prisioneros y carceleros de sí mismos, y muchos de ellos, a pesar de intentarlo con todas sus fuerzas, no son capaces de fugarse de su particular encierro.
Pienso, que es mejor desprenderse del pesado equipaje personal acumulado en el pasado, cuando es una carga tan enorme, que impide moverse con total libertad en el presente. Y lo realmente patético del caso, es que mucha gente no se da cuenta de ello, y arrastra año tras año ese peso absurdo, que además de hacer inútil el esfuerzo de llevarlo a la espalda, pues no vale absolutamente para nada, impide el desplazamiento libre, ágil y rápido en el momento actual, que es lo que de verdad importa.
Pienso, que en la vida, cuando se recorre un camino por primera vez, y se llega al final del mismo, es probable que en la mayoría de las ocasiones nos llevemos una decepción, ya que cuando hemos concluido el trayecto no encontramos lo que esperábamos (ni durante, ni al finalizar)
La conclusión, es que lo verdaderamente interesante las más de las veces, es volver (si se puede) a repetir el recorrido realizado, seguro que en el segundo viaje, descubrimos muchas cosas que provocarán nuestra atención, y que en el primer desplazamiento nos habían pasado totalmente desapercibidas. De tal forma que cuantas más veces repitamos el mismo camino, más y más descubrimientos iremos realizando. Es como mirar un cuadro, quizás la primera vez no nos diga nada, pero cuando se ha visto varias veces y nos hemos fijado con detenimiento en una serie de detalles, nos damos cuenta que existe una abismal diferencia entre el visionado inicial y el último que se ha realizado.

Facebook Fran Álvarez: https://www.facebook.com/FranAlvarezWriter



Existencia, Tradición y Futuro.








Decía no hace mucho tiempo el filósofo belga Marc Richir que el sentido de la existencia, la tradición y el futuro son los grandes problemas filosóficos de la actualidad.

No soy un experto conocedor de la filosofía moderna (ni de la antigua), y conozco sobre la materia, apenas lo poco que pude aprender (entender) en mis años de bachillerato en la asignatura correspondiente, y en alguna consulta posterior que a modo de curiosidad he realizado rebuscando en diferentes fuentes, por todo esto, no pretendo ni mucho menos, escribir aquí de filosofía, sería como mínimo un osado, pero a lo que si quiero referirme es a mi propia filosofía (aunque esta sea de batín y zapatillas, es decir de andar por casa) de las cosas y en concreto de los apartados anteriormente expuestos.

1) La Existencia: Un concepto tan amplio como complicado. Tan difícil de entender y más aún de explicar. Algo que a lo largo de los siglos, tantos y tantos hombres sabios han intentado descifrar y no han conseguido, pues la capa de misterio que rodea la existencia es tan profunda, que podemos taladrar y taladrar sobre ella, que nunca llegaremos a ver lo que de verdad se esconde en el fondo.
Muchas veces queremos protegernos ante el temor a lo desconocido que la propia existencia representa, y pretendemos ayudarnos con ese bálsamo suavizante que supone la religión, la fe, la creencia en un ser superior que dote de un verdadero sentido a nuestra vida, y que existir no sea solo eso, es decir, nacer, vivir y morir sin más, y ¿después que coño (con perdón) pasa?
Cuantas veces nos hemos comido el coco, dándole vueltas y más vueltas a la cabeza, preguntándonos todo lo que supone nuestra presencia en este planeta y los grandes misterios que la rodean. Probablemente, algunas mentes privilegiadas hayan llegado a conclusiones más o menos lógicas, con fundamento, pero la mayoría de los mortales (y yo me encuentro entre ellos), lo único que hemos conseguido es meternos en esa montaña rusa de la existencia, subimos y bajamos una y otra vez, y al final nos hemos exprimido tanto el cerebro pensando sobre lo que supone existir, que en un momento dado ya no sabemos si estamos en la cima de la cumbre o abajo, o si todo esto nos coge en medio de la subida o en pleno descenso.
La conclusión es que, lo que hay es lo que se puede ver, más allá de donde le lleven a cada uno, sus creencias particulares, ya sea por seguridad, convencimiento o tranquilidad.
Lo que si está claro es que existir es presente, es hoy por hoy, lo único real. Ayer ya fue, mañana Dios dirá (o Ala, Mahoma, Buda o Aladino y su lámpara, según cada caso).

2) La Tradición: Solo sirve cuando se ajusta a los tiempos, la que se queda desfasada, ya no vale. Lo eficaz, duradero y positivo de lo que sea, no viene determinado por ser algo que se lleva haciendo durante años y años, lo antiguo, si lo único que tiene es telarañas por el paso del tiempo, no nos sirve. Las tradiciones que hay que mantener son las que están en consonancia con los tiempos que vivimos, no las desfasadas, propias de otras épocas de la historia de la humanidad, y que en algunos casos han sido lamentables y crueles, fruto de mentes retorcidas y fanáticas, alejadas de cualquier tipo de sentimiento compasivo y de respeto por la vida humana.
¡No a la tradición por la tradición! lo moderno, no tiene que ser por sistema peor que lo tradicional, habrá que analizar detenidamente lo que es propio del presente y lo que no procede. Esperemos, por ejemplo, no volver ver tradiciones como las que se repetían hasta hace muy poco en algún pueblo, cuando tiraban a una cabra desde el campanario de la iglesia, para celebrar no se qué, salvaje costumbre y también podemos entrar en determinados comportamientos, por exponer casos concretos, de tipo tradicionalmente machista que afortunadamente hoy, en pleno siglo XXI están casi superados, y digo casi, por que todavía hay algunos impresentables, por llamarlos de alguna forma, que justifican eso de como soy hombre, le puedo ser infiel a mi mujer, pero si ella lo es conmigo, le doy una paliza (o la mato).

3) El Futuro: Probablemente, lo que voy a decir a continuación, no sea ninguna novedad, pero por si alguno no se ha dado cuenta, he de indicarle, que lamentablemente el futuro no existe. Y lo repito, solo existe hoy, ni ayer, ni mañana, tan solo hoy. Está muy bien eso de pensar en el día siguiente, de ser precavido, pero como el ser humano es egoísta por naturaleza, siempre quiere más, y no solo piensa en mañana, luego es en pasado mañana, y así sucesivamente, hasta que llega un momento que pierde la noción del tiempo, y se cree que va a vivir toda la vida.
A veces quedo sorprendido de como se comporta mucha gente en su vida, por que hace y dice cosas como si su fuera interminable su paso por la tierra. Esto lo puedo comprobar sobre todo en el avaro, en el egoísta, y en todos aquellos que quieren acumular cuantas más riquezas mejor. Esos que ven en el dinero solo un fin para ser cada vez más y más ricos, y no como un medio para vivir mejor, y poder conseguir cosas que les permitan tener una existencia más segura y agradable.
Está claro que todos queremos vivir el mayor numero posible de años, aunque el objetivo debería ser la calidad de esos años, por que existir por el mero hecho de hacerlo y a cualquier precio, creo que no tiene mucho sentido. Muchas personas han llevado una existencia tan desagradable y con tanto sufrimiento que vivir muchos años solo les ha traído más desgracia y dolor.
No obstante, vivir el presente, no quiere decir que no seamos optimistas de cara al futuro, pero siempre siendo conscientes que el objetivo en todo momento, es el ahora, y no el después, ya que si estamos muy pendientes de disfrutar el domingo, igual nos perdemos lo que hay el sábado, y también como dicen muchos expertos en cuestiones sobre el comportamiento humano, la felicidad no está al final del camino, sino durante el transcurso del mismo, por eso si pensamos tanto en mañana, igual nos pasa hoy sin enterarnos y nos estamos perdiendo algo realmente interesante.
La sabiduría del refrán siempre acertadamente aconseja, no dejar para mañana lo que se pueda hacer hoy, es la mejor receta para existir y al mismo tiempo para saber aprovechar al máximo, esa cosa tan valiosa y tan irrecuperable cuando se pierde, que se llama tiempo.

Artículos Fran Álvarez: http://xurl.cl/1ryO







lunes, 5 de diciembre de 2011

Las buenas vibraciones.



¿A quién no le gusta estar alegre? y si la alegría se mantiene durante todo el día, mucho mejor.
Los psicólogos y otros especialistas que se preocupan de estudiar el comportamiento del ser humano, están totalmente de acuerdo en resaltar los enormes beneficios que las emociones positivas aportan a las personas en forma de eficaz terapia que eleva de manera considerable el grado de felicidad y potencia al máximo el optimismo.
Si hacemos referencia a la salud, son muchos los estudios que han demostrado su efecto preventivo ante las enfermedades de forma general, aportando un mayor grado de bienestar, produciendo unas bondades terapéuticas, que al final se traducen en el aumento considerable de las posibilidades de disfrutar de una vida mucho más saludable.
El pensamiento, también se ve reforzado cuando aparecen las emociones positivas, pues las imágenes que se ven en nuestro interior se caracterizan por el entusiasmo y las buenas vibraciones que experimenta una persona que trata de afrontar su existencia con una actitud optimista.
Igualmente el estado de ánimo, siempre está más predispuesto a momentos de buen rollo, por así decirlo, con la gente de nuestro entorno, y se manifiesta entre otros detalles, en que somos más afectuosos, estamos más tranquilos, y mentalmente nos encontramos también más motivados para afrontar nuevos proyectos y llevarlos a cabo de una forma entusiasta favoreciendo el desarrollo de nuestra imaginación y creatividad.
Por último, las personas que se apoyan de forma habitual en sus emociones positivas, tienen una mayor capacidad para superar las adversidades, ya que se hacen más resistentes a las circunstancias negativas que en un momento determinado, les puede tocar vivir, y esto es debido a que ser positivos, proporciona una mayor cantidad de recursos psicológicos que en forma de herramienta sanadora, se pueden utilizar en beneficio propio y también en el de otras personas cercanas e incluso ajenas.

Artículos Fran Álvarez: http://xurl.cl/1ryO

jueves, 12 de mayo de 2011

En construcción.




Muchas veces lo seres humanos afrontamos la vida de una forma pasiva, y estamos esperando con enorme y equivocada paciencia, que algo cambie para mejorar nuestra existencia, que se nos antoja muy poco atractiva.
En demasiadas ocasiones las personas se convierten en títeres de las circunstancias, y se dejan manejar de forma incomprensible por los hilos manipuladores de otros individuos, que se cuelan sigilosamente en sus vidas, ejerciendo una personalidad dominante y controladora, que se aprovecha de la debilidad propia de mentes fácilmente manipulables, caracterizadas sobre todo por una poca o nula fuerza de voluntad, y una muy baja autoestima.
El ser humano, ha de ser siempre dueño de sí mismo, y en base a esto, ha de construir de forma sólida y contundente su paso por este siempre misterioso y muchas veces incomprensible planeta llamado Tierra.
La tarea de construcción ha de ser permanente, y no se debe de delegar en otras personas para que lo hagan por uno.
Los objetos y los animales solamente pueden ser lo que son, sin embargo los humanos somos diferentes (desgraciadamente, y en comparación con los animales, muchas veces salimos peor parados, por las cosas tan absurdas y en ocasiones, crueles, que hacemos), podemos y debemos construirnos a nosotros mismos, y llevarlo a la práctica de la forma más positiva que nos sea posible.
Existen sin embargo, ciertas barreras con las que muchos tropiezan, y quizás, en demasiadas ocasiones, se convierten en montañas imposibles de escalar, aunque a este respecto, conviene decir, que muchas veces la imponente e inaccesible cima, intimida más cuando se piensa en ella, que cuando uno se calza las botas de escalada y comienza poco a poco, paso a paso a recortar distancias con el lejano objetivo.
En muchos momentos los tropiezos son fruto de las propias auto limitaciones, que las personas se empeñan en cargar a su espalda, incluso los más masoquistas, también se las cuelgan al cuello. El resultado, es que siempre que caminan, tienen que soportar esa pesada carga, como si tuvieran que llevar pegada a su cuerpo de forma permanente, una mochila repleta de piedras, y si esto no fuese suficiente, se cuelgan un lastre extra a modo de collar de hormigón.
No exageramos en lo que aquí exponemos, si tenemos en cuenta que los seres humanos, en algún momento de nuestras vidas nos movemos dominados por un convencimiento erróneo, de que no estamos capacitados para lograr determinadas metas que nos hemos propuesto, y nos vemos a nosotros mismos, como unos fracasados incapaces de alcanzar los objetivos que pretendemos conseguir. Por desgracia, son bastante las personas que tienen estos pensamientos negativos de forma permanente.
Si nos paramos a pensar detenidamente sobre nuestra forma de comportamiento, cosa que por otra parte, no hacemos casi nunca, ya que vivimos demasiado rápido y hay poco tiempo para pararse a reflexionar sobre nuestra propia existencia, nos daremos cuenta, que en demasiadas ocasiones las personas nos vemos lastradas por un concepto equivocado y absurdo que tenemos de nosotros mismos, de nuestra forma de ser, y que nos incapacita para crecer y avanzar en cualquier actividad que pretendamos llevar acabo.
Pensamos que somos de una determinada manera, y que no podemos cambiar por mucho que lo intentemos, ya que además, somos absolutamente conscientes, de que esa forma de ser nos perjudica. Pues bien, cualquiera puede cambiar para mejorar, pero, siempre que ese cambio sea una decisión fruto del propio convencimiento, pero nunca de la imposición de otras personas.
Cambiar por que otros te dicen que lo hagas, no es una opción para nada recomendable, sobre todo a partir de ciertas edades (no hablamos de niños y adolescentes, incluso jóvenes, que necesitan de forma permanente el consejo y orientación de padres y educadores).
Cada uno ha de tomar la decisión de modificar su comportamiento, cuando está completamente seguro de ello, ya que, ha llegado a la conclusión de que eso le va a beneficiar en su desarrollo personal.
Hay otras personas sin embargo, que abandonan su labor de construcción por que les resulta mucho más fácil acusar a otros de sus propios errores. Es muy cómodo eso de señalar siempre a los demás de los fallos cometidos, y crear una permanente actitud defensiva a modo de coraza, para de forma continua tener en todo momento una justificación y no reconocer las equivocaciones que uno comete a lo largo de su vida. Una frase que define muy bien esta circunstancia, es la expresión deportiva, que se refiere a eso de echar balones fuera.
También hay quienes, en una especie de invariable postura de brazos caídos, aluden continuamente, cual disco rayado, a la mala suerte, para justificar su apatía laboral en la edificación de su propia existencia.
Construir nuestra vida, no es tan sencillo. Levantar uno a uno los pisos del propio edificio, lleva su trabajo, y sobre todo hacerlo encima de una base sólida, que no se resquebraje ante el más pequeño golpe. Habrá días con frío y otros con sol, que van pasando y moviéndose alrededor de la estructura de nuestra obra, incluso algún que otro terremoto de mayor o menor intensidad, que agitará con determinada violencia las paredes de la casa, pero si la hemos construido correctamente, seguro que aguantará la sacudida, o al menos, las posibilidades de que el edificio se mantenga en pie, serán mayores, que otras construcciones hechas sobre suelos de arcilla y barro.
Viviremos multitud de circunstancias, unas veces desfavorables y otras que estarán de nuestro lado. Habrá tiempos de abundancia, y otros de estrechez, pero en todo momento el individuo debe de mantener bien sujetas, las riendas del caballo de su propia vida, y siempre pensando en positivo. Sumar, crecer y avanzar deben de ser las flechas que indiquen el camino a seguir.

(En esta vida es fácil morir, construir la vida es mucho más difícil. Vladimir Maiakovski)

Artículos Fran Álvarez.



Blog El Sendero de Julius.


miércoles, 13 de abril de 2011

Ayer, hoy y mañana.








No cabe duda alguna, que lo único real que existe en la vida del ser humano, es el presente, el hoy, ayer ya pasó, y mañana no llegó. No obstante, siempre que nuestras emociones se canalicen de forman positiva, podemos echarle una mirada de reojo al pasado o dirigir la vista a lo lejos para ver lo que el futuro nos puede deparar, con un enfoque real, pero siempre bajo la bandera del optimismo, ya que lo uno en absoluto está reñido con lo otro, y si así los hacemos, estamos nutriendo a nuestro cerebro con una alimentación sana, y no con comida basura, que es la que la que empleamos cuando abrazamos al muñeco de la negatividad.
Si centramos nuestras emociones, por ejemplo, en el mundo de la actividad física y el deporte, por que somos practicantes habituales de ejercicio en sus diversas formas (como es el caso de quien escribe), podríamos establecer el pasado y el futuro con el siguiente enfoque positivo en cada caso.


A) Emociones de Ayer: Aquí podríamos referirnos a la satisfacción de haber conseguido un objetivo personal, como puede ser, haberse recuperado de lesión después de muchos meses de inactividad, a base de constancia y sacrificio, trabajando en un determinado programa de recuperación.


B) Emociones de Mañana: En este caso, el ejemplo a aplicar, puede ser el de ese corredor que afronta su primera carrera de Maratón, esos 42 kms y pico, que el deportista se ha propuesto recorrer, y para los cuales se ha de preparar afrontando el reto con gran optimismo y enorme autoconfianza.
Nos queda por último, lo que estamos viviendo en el momento, el aquí y ahora. La realidad de la vida diaria. Lo que existe.


C) Emociones de Hoy: Aquí el enfoque podemos hacerlo sobre un deportista aficionado que todos los días se entrena por su cuenta, ya sea, correr, nadar o patinar, por citar algunos ejemplos, y afronta es trabajo físico diario con un gran entusiasmo y con la satisfacción que le produce hacer deporte, aunque esto suponga siempre un gran esfuerzo y sacrificio.
En definitiva, el objetivo, es canalizar las emociones siempre de forma positiva, tanto las que estamos viviendo en el momento, que son las más importantes obviamente, como las que hemos vivido y las que pueden venir, si las esperamos con una buena predisposición anímica, y para todas nos apoyamos en conceptos como satisfacción, optimismo, autoconfianza, entusiasmo, y muchos otros similares que pertenecen a la familia del vivir siempre en positivo.

Fran Álvarez