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miércoles, 24 de marzo de 2010

El fracaso, ¿mito o realidad?




El afamado psicólogo americano Wayne W.Dyer autor de libros de gran difusión tan conocidos como “Tus zonas erróneas” ó “Diez secretos para el éxito y la paz interior”, dice que el fracaso es sólo una ilusión y pienso realmente que está en lo cierto.
Veamos un ejemplo con el fútbol. Si un jugador durante un partido tira a puerta tratando de conseguir un gol pero el balón se va a la grada y por ese fallo no se logra ganar, se puede pensar que eso es un fracaso y más si el partido es de vital importancia, pero analizando las cosas con frialdad simplemente se podría decir que es un hecho que ha producido un resultado, no un fracaso.
Se puede fallar un gol a puerta vacía, pero por muy llamativo que haya sido ese fallo nunca se debe de analizar en términos de fracaso, por que eso siempre va a condicionar las acciones posteriores que se vayan a realizar . Siempre hay que volver a intentarlo de nuevo y olvidarse del error anterior.
Volviendo a Wayne W.Dyer, dice que el fracaso es solamente una valoración y una cuestión de opinión, por lo tanto y en concreto en el fútbol, y esto vale para jugadores y entrenadores, no nos dejemos llevar por las valoraciones que realicen los demás. Que nadie nos haga creer que hemos fracasado en algo cuando un fallo simplemente es el resultado de una acción que hemos realizado y que siempre tendremos la oportunidad de volver a ejecutar correctamente, otra cosa es la importancia que queramos darle.
En muchas ocasiones no son los demás y es uno mismo el que se predispone a lo que creemos que es un fracaso, por eso hay que evitar en todo momento esos pensamientos negativos que nos encaminan directamente a que las cosas salgan mal por que producen ansiedad y depresión y eso nos condiciona enormemente.
Es el ego en estos casos un mal aliado por que nos atemoriza la idea de que digan de uno que es un fracasado y esa vergüenza puede con nosotros por que nos provoca angustia sólo de pensar que uno no va a estar a la altura de las circunstancias y esto en el terreno deportivo se da continuamente.
Si tomamos como referencia a los futbolistas existen determinados pensamientos que llamaríamos irracionales que les acompañan antes de un partido y que se deberían de reemplazar por otros más positivos para evitar esa sensación de fracaso.

Antes del partido:

Ejemplo “A”: “Un futbolista quiere realizar un gran partido para que el entrenador quede satisfecho con su rendimiento, de lo contrario piensa que si su juego no ha sido lo suficientemente bueno, no va a volver a jugar de titular el próximo partido”.

Pensamiento +: “El futbolista piensa en jugar el partido lo mejor posible y si le salen las cosas mal siempre volverá a tener otra oportunidad de volver a jugar de titular y seguro que las cosas le saldrán mejor”.

Después del partido:

Ejemplo “B”. “El futbolista piensa que debería de haber entrenado mejor antes de jugar el partido, cree que ha hecho el ridículo, se lamenta de haberse esforzado poco en los entrenamientos y se siente culpable de la derrota de su equipo”.

Pensamiento +: “Voy a trabajar más y mejor en los entrenamientos para estar a tope en el próximo partido, se que lo puedo hacer mucho mejor y tanto las victorias como las derrotas son un trabajo de todo el equipo”.

Para terminar, me gustaría decir que es muy importante cuando se producen malos resultados ó se cometen errores que se juzguen siempre los hechos con frialdad y que se procuren eliminar términos absolutistas y drásticos que se suelen dar en el deporte como expresiones de “este es un partido a vida ó muerte” ó “nunca volveremos a tener otra oportunidad”, eso solamente sirve para añadir una dosis de presión “extra” que no beneficia en nada.


El afamado psicólogo americano Wayne W.Dyer autor de libros de gran difusión tan conocidos como “Tus zonas erróneas” ó “Diez secretos para el éxito y la paz interior”, dice que el fracaso es sólo una ilusión y pienso realmente que está en lo cierto.
Veamos un ejemplo con el fútbol. Si un jugador durante un partido tira a puerta tratando de conseguir un gol pero el balón se va a la grada y por ese fallo no se logra ganar, se puede pensar que eso es un fracaso y más si el partido es de vital importancia, pero analizando las cosas con frialdad simplemente se podría decir que es un hecho que ha producido un resultado, no un fracaso.
Se puede fallar un gol a puerta vacía, pero por muy llamativo que haya sido ese fallo nunca se debe de analizar en términos de fracaso, por que eso siempre va a condicionar las acciones posteriores que se vayan a realizar . Siempre hay que volver a intentarlo de nuevo y olvidarse del error anterior.
Volviendo a Wayne W.Dyer, dice que el fracaso es solamente una valoración y una cuestión de opinión, por lo tanto y en concreto en el fútbol, y esto vale para jugadores y entrenadores, no nos dejemos llevar por las valoraciones que realicen los demás. Que nadie nos haga creer que hemos fracasado en algo cuando un fallo simplemente es el resultado de una acción que hemos realizado y que siempre tendremos la oportunidad de volver a ejecutar correctamente, otra cosa es la importancia que queramos darle.
En muchas ocasiones no son los demás y es uno mismo el que se predispone a lo que creemos que es un fracaso, por eso hay que evitar en todo momento esos pensamientos negativos que nos encaminan directamente a que las cosas salgan mal por que producen ansiedad y depresión y eso nos condiciona enormemente.
Es el ego en estos casos un mal aliado por que nos atemoriza la idea de que digan de uno que es un fracasado y esa vergüenza puede con nosotros por que nos provoca angustia sólo de pensar que uno no va a estar a la altura de las circunstancias y esto en el terreno deportivo se da continuamente.
Si tomamos como referencia a los futbolistas existen determinados pensamientos que llamaríamos irracionales que les acompañan antes de un partido y que se deberían de reemplazar por otros más positivos para evitar esa sensación de fracaso.

Antes del partido:

Ejemplo “A”: “Un futbolista quiere realizar un gran partido para que el entrenador quede satisfecho con su rendimiento, de lo contrario piensa que si su juego no ha sido lo suficientemente bueno, no va a volver a jugar de titular el próximo partido”.

Pensamiento +: “El futbolista piensa en jugar el partido lo mejor posible y si le salen las cosas mal siempre volverá a tener otra oportunidad de volver a jugar de titular y seguro que las cosas le saldrán mejor”.

Después del partido:

Ejemplo “B”. “El futbolista piensa que debería de haber entrenado mejor antes de jugar el partido, cree que ha hecho el ridículo, se lamenta de haberse esforzado poco en los entrenamientos y se siente culpable de la derrota de su equipo”.

Pensamiento +: “Voy a trabajar más y mejor en los entrenamientos para estar a tope en el próximo partido, se que lo puedo hacer mucho mejor y tanto las victorias como las derrotas son un trabajo de todo el equipo”.

Para terminar, me gustaría decir que es muy importante cuando se producen malos resultados ó se cometen errores que se juzguen siempre los hechos con frialdad y que se procuren eliminar términos absolutistas y drásticos que se suelen dar en el deporte como expresiones de “este es un partido a vida ó muerte” ó “nunca volveremos a tener otra oportunidad”, eso solamente sirve para añadir una dosis de presión “extra” que no beneficia en nada.

El afamado psicólogo americano Wayne W.Dyer autor de libros de gran difusión tan conocidos como “Tus zonas erróneas” ó “Diez secretos para el éxito y la paz interior”, dice que el fracaso es sólo una ilusión y pienso realmente que está en lo cierto.
Veamos un ejemplo con el fútbol. Si un jugador durante un partido tira a puerta tratando de conseguir un gol pero el balón se va a la grada y por ese fallo no se logra ganar, se puede pensar que eso es un fracaso y más si el partido es de vital importancia, pero analizando las cosas con frialdad simplemente se podría decir que es un hecho que ha producido un resultado, no un fracaso.
Se puede fallar un gol a puerta vacía, pero por muy llamativo que haya sido ese fallo nunca se debe de analizar en términos de fracaso, por que eso siempre va a condicionar las acciones posteriores que se vayan a realizar . Siempre hay que volver a intentarlo de nuevo y olvidarse del error anterior.
Volviendo a Wayne W.Dyer, dice que el fracaso es solamente una valoración y una cuestión de opinión, por lo tanto y en concreto en el fútbol, y esto vale para jugadores y entrenadores, no nos dejemos llevar por las valoraciones que realicen los demás. Que nadie nos haga creer que hemos fracasado en algo cuando un fallo simplemente es el resultado de una acción que hemos realizado y que siempre tendremos la oportunidad de volver a ejecutar correctamente, otra cosa es la importancia que queramos darle.
En muchas ocasiones no son los demás y es uno mismo el que se predispone a lo que creemos que es un fracaso, por eso hay que evitar en todo momento esos pensamientos negativos que nos encaminan directamente a que las cosas salgan mal por que producen ansiedad y depresión y eso nos condiciona enormemente.
Es el ego en estos casos un mal aliado por que nos atemoriza la idea de que digan de uno que es un fracasado y esa vergüenza puede con nosotros por que nos provoca angustia sólo de pensar que uno no va a estar a la altura de las circunstancias y esto en el terreno deportivo se da continuamente.
Si tomamos como referencia a los futbolistas existen determinados pensamientos que llamaríamos irracionales que les acompañan antes de un partido y que se deberían de reemplazar por otros más positivos para evitar esa sensación de fracaso.

Antes del partido:

Ejemplo “A”: “Un futbolista quiere realizar un gran partido para que el entrenador quede satisfecho con su rendimiento, de lo contrario piensa que si su juego no ha sido lo suficientemente bueno, no va a volver a jugar de titular el próximo partido”.

Pensamiento +: “El futbolista piensa en jugar el partido lo mejor posible y si le salen las cosas mal siempre volverá a tener otra oportunidad de volver a jugar de titular y seguro que las cosas le saldrán mejor”.

Después del partido:

Ejemplo “B”. “El futbolista piensa que debería de haber entrenado mejor antes de jugar el partido, cree que ha hecho el ridículo, se lamenta de haberse esforzado poco en los entrenamientos y se siente culpable de la derrota de su equipo”.

Pensamiento +: “Voy a trabajar más y mejor en los entrenamientos para estar a tope en el próximo partido, se que lo puedo hacer mucho mejor y tanto las victorias como las derrotas son un trabajo de todo el equipo”.

Para terminar, me gustaría decir que es muy importante cuando se producen malos resultados ó se cometen errores que se juzguen siempre los hechos con frialdad y que se procuren eliminar términos absolutistas y drásticos que se suelen dar en el deporte como expresiones de “este es un partido a vida ó muerte” ó “nunca volveremos a tener otra oportunidad”, eso solamente sirve para añadir una dosis de presión “extra” que no beneficia en nada.

Fran Álvarez.

martes, 16 de marzo de 2010

"Los 10 Mejores Consejos sobre el Pensamiento Positivo”.


1-La forma de pensar es clave. Cómo piensas es determinante. Al respecto, "pensar positivamente en cada momento da una ventaja fundamental. Al respecto se deben visualizar éxitos no fracasos. Se debe evitar gente negativa y ambientes negativos. Eres lo que piensas.
2-Decide tus propios sueños y objetivos. Sé concreto a la hora de fijar tus objetivos. Por ejemplo no digas "me gustaría empezar a hacer ejercicio este mes" sino "voy a empezar a hacer ejercicio este mes". Haz un plan meticuloso y cúmplelo.
3-Pasa a la acción. Los objetivos por sí solos no tienen sentido sino se pasa a la acción para hacerlos realidad. Simplemente ponte a ejecutarlos sin vacilar. En el ejemplo anterior: Compra tu ropa de deporte, apúntate al gimnasio y controla el rendimiento creciente de tus dos primeras semanas.
4-Nunca dejes de aprender. Nunca pares de aprender. Toma clases, lee libros, participa en grupos, adquiere nuevas habilidades continuamente.
5-Sé persistente y trabaja duro. Alguna vez habrás oído la expresión "el camino del éxito es una maratón, no un sprint". Mantén tu objetivo, lucha por él y trabaja duro de forma persistente. No te rindas.
6-Aprende a analizar los detalles. Obtén todos los hechos, pide todos los datos, todas la variables claves. Esto te ayudará a tomar las decisiones más sabias. Aprende de tus errores, pero no dejes que te batan.
7-Centra tu tiempo y dinero. Cuando creas en algo, pon toda tu atención y energía en ello. No dejes que la gente te distraiga.
8-No temas ser innovador. Sé diferente, intenta ser innovador. El mundo se mueve continuamente, progresando. No pares tu mundo. Ten ideas propias sobre lo que tiene éxito idea. No sigas la multitud.
9-Comunícate con la gente de forma efectiva. Una persona no es una isla. Comunica tus pensamientos y tus deseos de forma sincera. Anima a terceros a comunicarte de forma sincera contigo. Practica el entendimiento y la motivación con la gente.
10-Actúa con honradez. Toma la responsabilidad de lo que haces. Nunca hagas trampas o mientas. Cuando hagas una promesa mantenla. Cuando cometas un error admítelo.

Fuente: “Investor’s Business Daily”

martes, 9 de marzo de 2010

¿Qué es la Psicología Positiva?.



Psicología positiva.

La psicología positiva estudia las bases del bienestar psicológico y de la felicidad así como de las fortalezas y virtudes humanas. Tradicionalmente la ciencia psicológica ha dedicado mucho esfuerzo a estudiar los aspectos negativos y patológicos del ser humano (ansiedad, estrés, depresión, etc), dejando de lado a menudo el estudio de aspectos más positivos como, por ejemplo, la creatividad, la inteligencia emocional, el humor, la sabiduría, la felicidad, la resiliencia, etc. El impulso definitivo para la creación de la psicología positiva fue dado por el Prof. Martín Seligman de la Universidad de Pennsylvania y antiguo Director de la Asociación Americana de Psicología.
A finales de los años 1990 este conocido investigador, tras destacar la necesidad de investigar de forma decidida los aspectos saludables del ser humano, propuso la creación de la psicología positiva como corriente específica dentro de la psicología, y contó para ello con investigadores de gran renombre como Mihaly Csikszentmihalyi (quien fue director del departamento de psicología de la Universidad de Chicago).
Se pueden encontrar antecedentes de la psicología positiva en filósofos como Aristóteles, que dedicó parte de sus escritos a la eudaimonia (término griego habitualmente traducido como felicidad), pero también en psicólogos como Abraham Maslow o Carl Rogers, pertenecientes a la corriente llamada psicología humanista. Una de las características definitorias de la psicología positiva respecto a sus antecedentes históricos radica en que dentro de sus principios se establece que se enmarcará dentro del método científico. De esta forma, los hallazgos obtenidos así como las aplicaciones tendrán la garantía de haber sido validadas científicamente.
Investigación.
La psicología positiva estudia diversos aspectos del ser humano: emociones positivas como la felicidad, la alegría o el amor, y fortalezas como el optimismo, la creatividad, la gratitud, la sabiduría, o la resiliencia.
Estudios recientes han mostrado, por ejemplo, que la influencia de los ingresos económicos sobre la felicidad sólo es relevante hasta cubrir las necesidades básicas. A partir de un determinado nivel, mayores niveles de ingresos parecen no aportar mayores niveles de felicidad. Por el contrario, la cantidad y calidad de relaciones interpersonales aparece como el factor que más a menudo aparece asociado a un mayor nivel de bienestar psicológico percibido. Otros factores como el optimismo, la autoestima y la gratitud, o rasgos básicos de personalidad como la extraversión y la estabilidad emocional, también aparecen relacionados con mayores niveles de felicidad.
Actualmente los avances científicos permiten a los psicólogos utilizar herramientas eficaces que permiten a las personas, no sólo tratar el malestar emocional, sino prevenir su aparición mediante el entrenamiento de técnicas y estrategias que nos hacen más fuertes y más sanos. La orientación preventiva fue la idea original de Seligman y constituye una de las bases de esta corriente.
El movimiento de la Psicología Positiva se inscribe dentro de la psicología académica por deseo expreso de sus fundadores, es decir, sus conocimientos se elaboran y discuten dentro de las universidades, instituciones de investigación y órganos y eventos asociados (p. ej.,asociaciones y congresos científicos). Esto pretende garantizar la máxima fiabilidad a los contenidos que se agrupen dentro de la etiqueta "Psicología positiva". Por tanto, se ruega máxima prevención ante instituciones privadas que puedan usar esta etiqueta de forma poco ética o incluso fraudulenta.
Aplicaciones.
Los hallazgos de esta disciplina están siendo aplicados en muy distintos campos como por ejemplo en el ámbito educativo, el ámbito laboral o el ámbito clínico. Para consultar estas aplicaciones se pueden consultar revistas científicas como "Journal of Positive Psychology" o "Journal of Happiness Studies" y monográficos aparecidos en otras revistas clásicas como: "American Psychology" o "Review of General Pychology".

(Fuente: Wikipedia.org. Licencia Creative Commons)